Quantum Nova

jueves, 21 de enero de 2010

Por que cómo describir aquella sensación, esa pulsión macabra, terrorífica en los cuerpos de aquellos seres. El sentir aquellos testículos calientes, hirvientes golpeando el culo de la mujer. O aquella sinuosa verga-víbora, con movimientos propios, hirviente y rojiza ensartarse y desgarrar el útero y a la vez dar un terrible dolor mezclado de sangre a aquellas rasposas arremetidas.
Mas cómo explicar que los tiempos lo demandaban, esa moral falsa, y utilitaria que sobajaba la época en curso. La única resolución demencial posible era el llano llamado de la autodisolución corporal. Y no era algo premeditado, razonado, es más, ni siquiera el seguir los impulsos básicos animalescos. No, esto por vez primera en la historia de los humanos iba más allá. No anidaba placer alguno, era solo el vacío mas absoluto y disolvente.
Los actores, los dramantes ni siquiera sobrevivirían ante semejante Quantum. Habían llevado sus existencias y en especial sus cuerpos a algo más allá de toda posibilidad física. La sola vacuidad reflejaba la violencia de los astros. Como si fuera la explosión de una supernova en el lugar donde no podría haber alguna; como si un planeta mediano de repente y en un instante volviesese un rush energético sin precedentes.
Ese rush a que estos cuerpos accedían y rebasaban en cualquier significación posible. Ese algo que rebasaba la diminuta capacidad de los sentidos como universo organizador.
Se había accedido a un nuevo Quantum, un nuevo rush del universo.
Porque no hay nirvana o samsara, solo una ilusión. Un juego en donde se elige una y otra vez. Pero ellos, ese espació llegó más lejos. No era una sobre posición de fuerza, un trascender, no había base alguna o principio. Era imposible que sucediese pero sucedía. No eran animales sublimando su animalidad, simplemente ya no eran ni siquiera animales; ni siquiera cuerpos, o pulsiones agotando su existencia. Ya no había tal.

Niño

martes, 21 de abril de 2009

Risas y carcajadas se escucharon afuera de la recamara, Rashid se asomó intrigadopor la algarabía. Vió las calaberas huesudas -antes sin movimiento y que adornaban las repisas en el departamento de Jassiba- bailando; tocaban sus instrumentos de madera, metal o simplemente de papel mache con un baile hermoso, estético, sincopado.
Observó la visión de Jassiba en el tiempo, en su etapa de diosa negra, de virgen negra. Se vió a sí mismo en los brazos tibios de aquella virginidad. un misterio milenario se mostro ante sus ojos, un secreto guardado celosamente en miles de iconografías de la cristiandad.

-¡María! ¡María! ¡María! - fueron las últimas palabras de Rashid al quedarse dormido sobre los pechos de Jassiba.

En la recamara se escuchó por fin el silencio... Jassiba cerró sus parpados, una sonrisa se asomó en sus labios al momento de acompañar a Rashid en el sueño.

El lugar

-A mi no, no soy el dueño, de hecho no se encuentra, vive en el segundo piso; yo en el quinto... de hecho te vas a sorprender Berenice- dijo roberto como si fuera a decir algo muy importante.

-¿De qué? -

-pues aquí todos nos conocemos, espero que no te incomode... digo si eres aislada, quiero decir... bueno ya conoceras a los demas. -

Berenice sonrió para luego reir

-¿En serio? -

Ovarios y metrosexuales

martes, 10 de junio de 2008

Tengo un gran dolor de cabeza, bueno a decir verdad lo que me duele es un ovario. Una vez leí que las enfermedades en los ovarios provenían de la falta de sexo. Bueno ultimamente he cojido mucho y el dolor ahí sigue. Así que me digo -el libro no dice toda la verdad - que tal si yo no quiero estar abriendo las piernas pero por un libro las tengo que abrir.

-¡No, eso no! - me digo, la verdad me gusta mucho el sexo. Ha de ser otra cosa.
El teléfono suena, Deva anada de mala gana contesta, es Jassiba.

-Hola.
-Anada, que onda wey.
-Oye me duele un ovario y la verdad no quiero escuchar tus pendejadas.
-¡Que cagada eres!

¿Cagada yo? no se porque todos con los que hablo ultimamente me tienen que decir lo que tengo que hacer. Deben ser mis espejeos, porque todos somos espejos; y eso sí inculcado hasta el culo: ¡Que te debes ver así, que tienes que actuar de esta manera, que mejor seas buena onda con la persona que te caga -como a veces la Jassiba - que si no despues quien sabe! Y lo peor, o a veces mejor, según cada una, es que tenemos que soportar a un metrosexual con viagra cojiendote una hora y sin venirse. Y sí, antes me quejaba de que mis lovers se venían en treinta segundos. Ahora lo hacen en una hora, te ponen en posiciones que ni en el Kamasutra. Y lo peor es que durante esa hora aspiras sus lociones, soportas sus estéticas -como si nos grabaran - para luego venirse en mi boca y pedirme que me trague sus cochinadas.

Re unificaciones

domingo, 8 de junio de 2008

El gentío le producía a Rashid sentimientos encontrados, como si una llama muy antigua se encendiera de nuevo.
-¿Son ellos reales? -preguntó Jassiba
-No, no lo son; casi siempre son fantasmas, espejos sobre espejos. entredichos, imaginarios.
-¿Y tu mirada en donde está?
El simuló no escucharla, buscó en su saco color tierra, agarró sacó temblando un cigarrillo y lo encendió. Aquella pregunta era una imploración o solo una respuesta.
Caminaron entre la gente, buscaban preguntas; algo real de que asirse. Pero ¿Puede uno agarrarse cuando el precipicio está abierto? y siempre lo está ¿El otro como salvación?
Rashid miró las nalgas bien formadas de Jassiba bajo aquellos pantalones entallados; vió sus senos mansaneros, la deseaba y a la vez necesitaba aquella desesperación, aquella voragine, aquel rompimiento de una mujer desgarrada.
¿Porqué Jassiba pronunciaba aquella frase terrible?
Habían hecho el amor, quiza por momentos solo cojian y en instantes hacían el amor. Rashid intuyó que ella recordaba al otro u otros cuando su vagina por momentos estaba seca y luego húmeda y de nuevo seca. Rashid en aquel instante vió una niña, el rostro de aquella mujer se mostraba como una pequeña niña indefensa, insegura; un rostro virginal y luminoso. ¿Aquello era real o era el espejo del alma de Rashid? Lo cierto fue que no estaban solos, miradas fantasmales observaban el cruce, el encuentro, la reunificación del tiempo.

Revivificaciones

¿Quién eres? -Preguntó Jassiba.
Rashid la observó. Aquel rostro a veces adusto, otras insondable, claro como como una luna oscura. Rashid hijo del deséo no sabía que decir, que contestarle a aquella mujer desnuda. Un olor a sexo mantenía un ambiente agradable en aquella recámara semi oscura. aquellos dos seres habían hecho el amor; ella como recordando a otro; el en busca de respuestas propias ¿La respuesta era ella? ó ¿Era la situación?
A veces queman los recuerdos, vivencias que no puedes borrar al bloquearlas; y cuando se te aparece una fisura es más que imposible.

a-bu-rri-da

-Lo peor que le puede pasar a uno es estar aburrido y estoy A-BU-RRI-DA -Anada enciende un cigarrillo y tras una profunda inhalación observa a dos mujeres trotando en el parque.
-Estoy aburrriiiiiiiidaaa -suelta otra gran bocanada que oculta a las corredoras. Manuel el amante se ríe.
- No te rrriiiiasssss, pen-deeee-jooooo. Estoy aburrida, aburrida de ti, del mundo, de tus palabras y de toda esta gente.
-Y ¿Qué quieres hacer?
-Cojamos otra vez.

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